Lo siento si os molesto, y ya sé que llevo mucho años sin escribiros, pero éste año mi necesidad es mayúscula. Nunca he sido una persona materialista, ni ambiciosa, pero siento que me falta algo, que no sé si nunca he tenido o que perdí hace ya mucho tiempo. Es, además, algo que no pido solo para mi, sino que también quiero compartir con toda la gente que también lo necesite. Porque todos y cada uno de nosotros sentimos necesidades a lo largo de la vida, y es la motivación la que nos empuja a alcanzarlas. Y por eso este año lo que pido, no es la meta, es la ilusión de conseguirla, y no para mí, sino para todos. Fue algo que se perdió, o que tal vez nunca tuvimos, pero que todos necesitamos. La ilusión de querer, de sentirse correspondidos, la ilusión de vivir ilusionado.
No es sino en la niñez, cuando sentimos esa fuerza para alcanzar lo que queremos, esa luz interior que se va apagando poco a poco cada año, a cada fracaso. Es algo pretérito que sigue siendo vital para avanzar, para querer vivir, para sentirnos vivos. Porque la rutina, la desilusión, y el sentirse maltratado por uno mismo, hace que nos destruyamos poco a poco, apagando cada vez más esa débil luz, que a pesar de todo se esfuerza por brillar, aunque ínfimamente. Y entonces ya solo nos queda el llorar, desahogándonos cuando sentimos que al final hemos acabado tocando fondo.
No quiero volver a sentirme así, no quiero volver a tropezarme intentando encender la poca llama que me queda. Pero dice el dicho que quien nada arriesga, nada gana, y ahora, de nuevo, quiero volver a intentarlo, a arriesgarme. Porque aunque solo sea por una vez, quiero volver a sentirme de niño nuevo. Y aunque solo dure un instante, quiero volver a ser niño, a tu lado.
Ayer por fin, después de muchos días de pausa, pude continuar escribiendo mi libro justo por dónde lo dejé. He revisado además los primeros 5 capítulos, dejándolos a punto de caramelo, y como celebración por haber vuelto al curro con él, hago por fin público el prólogo del libro. El título al final se quedará en "Perturbadores", tal y como ya dije en entradas anteriores. Os dejo pues con el prólogo en el siguiente link (está recién subido el archivo, así que es posible que Megaupload os diga que no está disponible temporalmente):
Es un prólogo cortito, sólo 4 páginas, así que espero que todo aquel que lea esta entrada le eche un vistazo. Por supuesto, agradecería impresiones y críticas en los comentarios de ésta entrada sobre el prólogo, que cualquier cosa que me pueda ayudar a mejorar será agradecida. Lo pido como un favor personal a los que suelen entrar aquí asíduamente, que sé que no sois muy dados a dejar comentarios xD.
Hoy me he quedado anonadado con uno de los juegos más simples que he jugado en mi vida. Cave Story, un juego del que había oído mucho hablar pero que al ser gratuito y de estética 8 bits, me echaba para atrás. Y no porque no me guste lo retro, que me encanta, pero los 8 bits es una generación que me pilló con una edad muy temprana, así no soy de esos a los que les causa nostalgia. Sin embargo, llevo un tiempo enganchándome a verios juegos pertenecientes a la época, disfrutando joyitas como los Megaman o Castlevania, apreciando el buen hacer de la década, como si de música ochentera se tratase. Quizás ha sido eso lo que finalmente me ha hecho probar este Cave Story.
El juego cuenta con un sistema simple, pero que a la vez dá mucha profundidad jugable. Empezamos simplemente siendo un niño que sólo tiene que saltar y esquivar enemigos, hasta que conseguimos una pistola. Con ella podemos atacar y defendernos, e incluso mejorar su potencia recogiendo gemas que sueltan los enemigos (y que disminuirá gradualmente si nos golpean). El juego cuenta también con una barra de vida que podemos mejorar con contenedores de corazón a lo Metroid, e incluso podemos hacernos con más armas y municiones para éstas (la pistola principal es infinita).
Pero lo que más sorprende, es que el juego cuenta con varios elementos rpg que hace todo muchísimo más atractivo de lo que en un principio parecía ser un simple plataformas/disparos. Para empezar tenemos escenas de vídeo donde vemos como avanza la historia, mostrando en cada diálogo un detallado diseño del personaje que está conversando, con una estética muy simpática que recuerda al estilo anime japonés. Además de ésto, podemos interactuar con casi cualquier cosa que encontremos, pudiendo leer la descripción de cualquier elemento o hablar con un personaje con el que crucemos. Ésto se hace especialmente atractivo, ya que tenemos zonas de pueblo, libre de monstruos pero con casas y personajes con los que hablar, además de secretitos ocultos que conseguimos si somos habilidosos.
Sólo he jugado 1 hora y pico de juego, pero la verdad es que me tiene totalmente enganchado. La historia es muy atractiva, los diseños de los escenarios están muy cuidados, y en general, se respira mucho mimo y buen hacer por todas partes, todo adornado con una estética 8 bits que hará las delicias de los fans retro.
El juego saldrá para Wiiware en unos días, pero en PC ya está y es TOTALMENTE GRATUITO. Pesa 1.4 mb, con los textos en completo español. Para quien lo quiera, dejo el link, porque el juego es que merece mucho la pena:
Hay películas que por un motivo o por otro, marcan una época, pero no armando ruído, sino discretamente, casi de forma sutil. Muchas de éstas películas con los años se convierten en obras de culto, que incluso aunque en sus comienzos hayan podido pasar desapercibidas, el tiempo les acaba dando el reconocimiento que merecen. Amélie, es una de esas películas. Una obra maestra atemporal, que trata como una metáfora los sentimientos, las manias e incluso el mínimo pensamiento más común que puede sentir cualquier persona en el día a día.
Amélie es una obra francesa que vió los cines allá por el 2001, teniendo un éxito comercial brutal en su país, pero como ya digo, fue aún más enorme el fenómeno cuando pisó tierras extranjeras. Poniéndonos en situación, la película trata de una chica que fue criada lejos de los demás niños, por culpa de la errónea creencia de su padre de que tenía problemas cardíacos. Este hecho, sumado a la muerte de su madre, y la tendencia antisocial de su padre, hacen que la niña desarrolle una curiosidad incluso por lo más nímio y una imaginación desbordante, disfrutando de cada pequeño placer de la vida y, como el mismo narrador dice “Amélie crece y prefiere soñar hasta que llegue el día de partir”. Cuando cumple los 22 años, decide independizarse gracias a su trabajo de camarera. Toda su vida parece ir normal (dentro de lo que es normalidad para Amélie), hasta que un día, detrás de una losa de su baño, descubre una cajita guardada por un niño 40 años atrás, en la que parecía haber dejado sus mejores tesoros y recuerdos. Amélie entonces se obsesiona por encontrar a la persona que dejó aquella cajita, y devolvérsela por fin al dueño que le corresponde.
La película está constantemente narrada por una voz que nos va contando los pensamientos, malestares y alegrías de Amélie, haciendo que nos metamos totalmente en el papel de la chica, y casi nos sintamos en síntesis con sus sentimientos y preocupaciones. Toda la filmografía está tratada con una excelente fotografía y estilo único, que no hace más que ayudar a crecer la personalidad propia que que se respira en todo momento, creando un halo de magia y buen hacer de la que realmente deberían aprender muchas de las producciones de hollywood. Como muchos la llaman es "un cuento para adultos".
La banda sonora que acompaña el film destila buen gusto por los cuatro costados, con excelentes melodías a piano o acordeón (a veces acompañados de violín) que nos meten aún más si caben en cada situación. Aquí pongo un par de ejemplos de las buenas piezas con las que cuenta la obra:
Uno de los puntos fuertes de la película es como juega con ciertos detalles a la hora de mostrar la naturaleza humana, creando por ejemplo un paralelismo entre 2 personajes completamente distintos, pero donde las limitaciones de cada uno les acaba mostrando que en la vida hay que dejar la cobardía en un cajón, y enfrentar de pecho los problemas. También trata temas interesantes como la soledad, la timidez o la inocencia, que nos hace reflexionar sobre nuestra propia forma de ver la vida. Y es que en el fondo, es una película que parece hecha para hacernos reflexionar sobre como vivimos, o la manera en la que nos enfrentamos a la vida.
Resumiendo, es una película que creo recomendable para todo el mundo. Nos hace pensar en muchas cosas, y ver cosas que en principio no parece tener importancia. Además todo está montado con un gran guión, una actríz principal con una actuación espectacular, una fotografía sublime y una gran banda sonora que nos ayuda a transmitir el mensaje que trata de transmitir la película. En definitiva, una obra maestra hecha con los mejores ingredientes, que consigue hacernos soñar.
... sin ti ... las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las de ayer ...
Pros: - La perfecta naturalidad con la que trata muchos temas poco tratados en una película. - Grandísimo papel de Amélie, que hace que se le coja mucho cariño. - Carece de tópicos, algo raro de ver hoy en día.
Contra: - Puede no gustar a puristas, o fans acérrimos del cine americano.
¿Hasta qué punto el ser humano puede tirar por el suelo su orgullo y arrastrarse hasta caer en la mayor de las bajezas? Cada día me sorprendo más de los límites a los que se es capaz de llegar, y sobre todo siendo por una simple causa perdida. ¿Es el amor o es la testarudez? No lo sé, pero me da mucha pena ver como alguien es capaz de perder sus principios y naufragar por la perdición de la cordura, sin intención de encontrar rumbo ni dejarse ser rescatado. Como una avezada rutina, de la que no se quiere salir.
No hay nada más bello en esta vida que en una relación de afecto se mantenga el mutuo respeto, alimentando la armonía entre esas 2 personas. Es en el instante en el que ese respeto se pierde, cuando empieza a marchitarse la armonía creada, y aparecen las discusiones, los malos rollos y las "picadas". Del amor al odio hay solo un paso dicen, ¿pero que amor puede haber cuando no existe el respeto? Tal vez son pensamientos distintos al mío, o soy un anticuado, pero desde luego nadie puede negar que en este asunto, esté todo bien.
Yo ya al menos tiro la toalla, no pienso poner más de mi parte en esta patética cruzada sobre un terreno áspero, hostil y del que nadie puede salir bien parado. Hay que saber tener coherencia, y poder decir basta en el momento en el que corresponde hacerlo, no cuando el fallo está más que cometido. Y de nada sirve cometerlo, si después de todo no vas a aprender de la experiencia, y tú mismo te haces tropezar con la misma piedra, incluso estando precavido de que va a cruzarse en tu camino.
No, no comprendo nada. Solo espero que esto no acabe con un mal final como por desgracia parece que va a ser. Y si es así, desde luego esta vez yo no quiero estar para verlo.
Fue el viernes pasado sobre las 13:00 horas cuando llamaba el señor de correos a mi casa, avisándome de la llegada de un juego que llevo MUCHO tiempo queriendo hincarle el diente: Kingdom Hearts Birth By Sleep. Ha sido el juego con el que he podido jugar profundamente a la PSP, así que la valoración está basada en él, pero no voy a entrar a hablar del juego porque ahora eso no compete.
Introduje el UMD en la consola y me pidió una actualización, así que ya aprobeché y me hice una cuenta PSNetwork, por lo que pude echar un vistazo al catálogo digital. La sensación que me dió el bazar fue poco más que horrible. Todo se basaba en juegos de la propia PSP en formato digital, juegos de PSone adaptados y juegos minis (juegos de bajo presupuesto a bajo coste). Los juegos de PSP me parecieron carísimos (los habían a 39 €) salvo los Essentials (que tampoco eran muy baratos), los de PSone muy caros también (a 10 € los 3 Final Fantasy T.T), y los minis la verdad es que no me llamaba la atención ninguno. Para colmo no había una sección de demos, por lo que si quiero bajarme una demo tengo que buscar el juego en cuestión y rezar porque tenga demo.
Dejando a un lado el tema de la compra online y centrándome en la consola en sí, tengo que decir que me ha sorprendido. La ergonomía es excelente, siendo realmente cómoda y ligera, y con una disposición de botones bien situada e intuitiva. Lo único que molestaba en un principio era el joistick, que me parecía frágil e incómodo, pero tras unas horas de juego ya me he hecho a él, e incluso echo en falta otro joistick más para controlar la cámara. Los redondeados bordes de la consola hacen además que el apoyo sea mucho más cómodo que por ejemplo la Nintendo DS, donde muchas veces se me dormian las manos por culpa de los picos (hablo de la versión tocha, no tengo la Lite en adelante).
Pasando a una parte más técnica de la consola, nos encontramos con un pantallón, que además de grande ofrece una gran calidad visual y brillo, aunque se nota la baja resolución con respecto a aparatos como iTouch, cosa lógica teniendo ya más de 5 años la consola. Los gráficos tampoco me han sorprendido excesivamente, cosa que también afecta el factor tiempo, y uno de los tópicos que se han dado en la consola como es la poca batería, tampoco me ha parecido algo muy grave. De momento la consola me dura unas 5-6 horas a pleno rendimiento, con máximo de brillo, color y frecuencia de procesador (es regulable en las opciones), aunque supongo que con el tiempo irá mermando la cosa.
Y bueno, poco más que añadir. La consola como tal está muy muy bien, lástima que en la parte software haya sido bastante desaprovechada. Realmente los mejores títulos son refritos o versiones capadas de consolas grandes, siendo Square Enix la única que parece que realmente se ha volcado con PSP. De momento y después de buscar mucho, solo me llaman para comprar los 2 Megaman que hay (remake del primer Megaman y el primer Megaman X) y el Castlevania (que también es remake xd), si cae alguno más será de rebote xd.
Dejo una foto de mi querida PSP travelo y el juego que me ha robado un fin de semana (y serán más):
Halloween siempre ha sido para mí un día especial, aunque por aquí no se estile festejar este día (cosa que está cambiando los últimos años). Por mi parte he decidido homenajear este día con un visionado a una de las películas de terror que este último año me quedé con ganas de ver: el remake de Pesadilla en Elm Street.
Las películas de Freddy Krueger, aunque no las recuerde muy bien porque hace muchos años que las ví, sí que puedo asegurar que me dejaron el listón muy alto como películas de terror, conviertiéndose Freddy para mí en uno de los mayores iconos dentro del género. Aún así, voy a valorar esta película como independiente y no como remake, en parte porque como ya he dicho, apenas recuerdo la primera película como para ello, y porque además no me gusta basar una crítica en una comparación.
La historia nos muestra como varios personajes empiezan a soñar que un tipo de jersey verde y rojo (Freddy) les persigue con intención de matarlos. Pronto esos sueños se van tornando reales, puesto que todo aquel que sueña con Freddy acaba muriendo en la realidad, comenzando así una carrera contrarreloj para detener a Freddy y poder sobrevivir sin quedarse dormidos. La película tiene un gran ritmo, y es presentada mediante varios personajes que tan pronto pueden parecer importantes como morir a la escena siguiente, creando un halo de inseguridad y sorpresa donde la impredecibilidad juega con nosotros.
La ambientación está muy lograda, ya que en los sueños todo se traslada a un mundo lúgubre y abstracto dominado por la ilógica, transmitiéndonos esa sensación de estar realmente dentro de una pesadilla, donde todo es posible. Tal vez un punto de éste apartado que no brilla como debería es el gore, donde quitando un par de puntos destacados, realmente se echa en falta más sangre en pantalla siendo una película de éste calibre.
Pese a sus virtudes, la película deja un sabor agridulce en el tema del terror. Por una parte nos llevamos varios sustos puntuales a lo largo de la película, pero realmente el terror no pasa de ahí. No llega a ponernos nerviosos ni es una película que nos hará pasar una mala noche, y creo que la culpa la tiene el propio Freddy, ya que no logra transmitirnos el miedo de estar ante un temible asesino implacable.
El guión es bueno, pese algunas frases ridículas salidas de la boca del propio Freddy (y que ayudan a empeorar al personaje) y algún que otro tópico, que es perdonable debido a que la película se basa muy fielmente en la entrega original. El hecho de que hayan bastantes personajes, cada uno con sus propios intereses, dan variedad y juego a lo largo de toda la película. Todo está muy bien puesto y organizado, sin haber ninguna situación forzada y ninguna escena que sobre.
En conclusión, ha sido una película que me ha gustado y me ha hecho pasar un muy buen rato, pese a que tiene varios defectos, algunos arrastrados por la versión original y otros por el intento de "profundizar" más en Freddy, manchando el personaje y empañando el terror de la película.
Pros: - Buena ambientación y guión. - Gran variedad de personajes y situaciones que ayuda a sorprender.
Contra: - Poco terror psicológico para tratarse de Freddy. - Muchos tópicos que tenemos más que vistos en películas de terror.